lunes, 21 de noviembre de 2016

Propuesta de intervención sobre el informe "Aislamiento en el grupo de clase"

En esta entrada propongo una propuesta de intervención para el caso planteado en el supuesto "Aislamiento en el grupo de clase".

Breve descripción del caso
El informe presenta el resultado de haber realizado un sociograma a través de SociEscuela a un grupo de 29 alumnos de 12 años. De acuerdo a los datos resumen de la primera página, el ambiente de clase es bueno atendiendo a diferentes parámetros: no sólo la mayoría de los alumnos contesta que se siente "muy bien", sino que además los alumnos tienen la sensación de que hay pocos conflictos entre compañeros, que resulta fácil estudiar y notan que hay abundantes relaciones de amistad.

El sociograma de la segunda página nos muestra cuatro grupos bien consolidados:

  • Uno formado por once alumnos, con características peculiares: hay tres alumnos que reciben bastantes rechazos (19, 11 y 8, destacando este último por recibir rechazo por casi la mitad de la clase), pero entre ellos hay abundantes relaciones de reprocidad. Es un grupo cohesionado, siendo quizás el eslabón más débil el alumno 14, que sólo tiene una relación de reciprocidad y recibe cuatro no correspondidas.
  • Un grupo formado por seis alumnos, uno de los cuales no ha contestado el test, en el que destaca el alumno 26, con la línea verde más gruesa, indicando que destaca por ser prosocial. Parece claro que el líder del grupo es el alumno 28, con 7 relaciones de reciprocidad y sólo un rechazo. El alumno 27 tiene 9 rechazos, pero a su vez recibe 6 apoyos sin responderlos.
  • Otro grupo con cinco alumnos en el que hay otro prosocial, el alumno 20. De nuevo hay que destacar la figura del Alumno 1, que recibe 10 rechazos parte de sus compañeros (un tercio de la clase). Es un grupo menos cohesionado, al haber menos relaciones de reciprocidad entre ellos.
  • Un grupo final formado por dos alumnos de los que se puede destacar que reciben más rechazos que relaciones de reciprocidad.
En la esquina inferior derecha podemos encontrar tres alumnos que van a ser el objetivo de este plan de intervención, cada uno de ellos con distintas características:
  • El alumno 25 pasa completamente desapercibido en clase: no genera relaciones de amistad ni rechazo.
  • El alumno 17 no es objeto de ninguna relación de amistad, pero recibe un fuerte rechazo por casi la mitad de la clase.
  • El alumno 7 sólo tiene una relación de amistad, pero no la corresponde y, a su vez, recibe dos rechazos. Está poco relacionado con los demás.

Objetivos de la intervención
Esta propuesta de intervención tiene por objetivos:
  • Mejorar la relación de los tres alumnos indicados anteriormente con el resto de compañeros.
  • Conseguir una mejor cohesión del grupo de cinco alumnos.
  • Integrar al grupo de dos alumnos en algún otro grupo.
  • Identificar la relación del grupo de once alumnos con el resto de la clase, al tratarse del grupo mayoritario en el que se encuentra también un alumno con fuerte rechazo por parte de los demás.
Plan de intervención
Propongo una intervención a distintos niveles:
  1. La disposición del aula debe ser tal que fuerce a los alumnos a relacionarse más allá de su grupo de referencia. Esto se consigue distribuyendo a los alumnos de cada grupo por las mesas del aula sin que tengan cerca a sus amigos más cercanos. Inicialmente, habría que distribuir a los alumnos del primer grupo, que es el más numeroso.
    Una vez distribuidos estos alumnos, hay que informarse de quiénes han sido los 14 alumnos que han mostrado rechazo hacia el Alumno 17. Habrá que separarlos de él, rodeándolo de alumnos que no hayan mostrado rechazo.
    También hay que aprovechar para separar a los "líderes negativos" de cada grupo, es decir aquellos alumnos que han recibido mayor número de rechazos (Alumno 8 del primer grupo, Alumno 27 del segundo grupo y Alumno 1 del tercer grupo).
    Los tres alumnos que están más aislados del grupo deberán ser colocados junto alumnos más colaboradores. Podemos pensar que aquellos alumnos que reciben más apoyos sin reciprocidad son más abiertos a relacionarse con los demás fuera de su grupo. En este sentido, los tres alumnos más aislados pueden ser sentados cerca de los alumnos 14 (del primer grupo), 22 (del segundo grupo) y 20 (del tercer grupo).
  2. En cuanto a la metodología, parece evidente la necesidad de desarrollar una propuesta de trabajo basada en pequeño grupo. La creación de estos pequeños grupos deberá ser dirigida, distribuyendo a los tres alumnos más aislados hacia grupos en los que haya alumnos colaboradores. Se puede aprovechar la alta autoestima de los alumnos 26 y 20 que, además, pertenecen a un grupo distinto cada uno. De nuevo, habrá que controlar con quién se pone a trabajar al alumno 17, que genera un fuerte rechazo. Un grupo formado por alumnos prosociales parece buena solución.
  3. Los profesores deberán utilizar la observación directa en el aula, especialmente en el desarrollo de actividades, para evitar que puedan ocurrir situaciones encubiertas de rechazo. Es necesario controlar especialmente la participación del alumno 17 y cómo se relacionan los que he denominado "líderes negativos" de cada grupo pues parecen ser una especie de "cabecillas" de cada grupo.
  4. En la sesión de tutoría, aprovecharía para pasar un cuestionario genérico sobre aficiones. Quizás analizando los intereses de los alumnos aislados podamos distinguir qué aficiones o gustos comparten con otros compañeros, de tal manera que podamos sentarlos juntos y así que sea más fácil fomentar su relación con los demás.
  5. Todos los profesores que imparten clase a este grupo deben conocer el resultado del sociograma y utilizar el refuerzo positivo con los alumnos que se encuentran aislados. Es especialmente importante controlar el lenguaje que se utiliza con ellos y las posibles valoraciones en público de su trabajo.
  6. Parece necesario también reunirse con la familia de los alumnos aislados, especialmente con la del alumno 17, para conocer si se encuentra en alguna situación difícil que no haya sido comunicada. Tengo dudas de si sería conveniente comunicarle el resultado del sociograma.
  7. Como las relaciones de los alumnos se desarrollan más allá del aula, parece necesario atender al recreo y a los cambios de clase. Habrá que informar a los profesores de guardia para que estén atentos a posibles conflictos. En el caso de contar con un proyecto de recreo, los tres alumnos aislados deberían participar para fomentar su amistad con otros alumnos del centro y eventualmente con algún otro alumno de su clase que participe en el proyecto.

Seguimiento del plan de intervención
Para evaluar el desarrollo del plan de intervención propuesto, se pueden tomar las medidas indicadas a continuación:
  1. Realización de un nuevo test con SociEscuela unos meses más adelante. Como se recomienda realizar el primer test en el primer trimestre, hacia la mitad del segundo parece un buen momento para evaluar si las medidas tomadas están siendo efectivas.
  2. Celebrar reuniones con el tutor y profesores del grupo de alumnos. Quizás no es conveniente una reunión con todos los profesores, sino con uno o dos para que así el intercambio de información sea mejor y se dé lugar a tener distintas impresiones sobre lo que está ocurriendo.
  3. Evaluar el desarrollo de actividades y la cooperación de los alumnos en su trabajo.Con la formación de grupos propuesta, las relaciones entre los alumnos deberían ir mejorando poco a poco.
  4. Consultar a la familia de los alumnos aislados si han encontrado alguna mejora en el estado de ánimo de los alumnos. Un ambiente de amistad y colaboración con otros compañeros en el centro les debe llevar a estar más felices en casa.
  5. Analizar mediante observación directa si se comprueba que hay nuevas relaciones entre alumnos y cómo se manifiestan. Como parte del plan de intervención proponía mejorar la relación entre grupos, deberían crearse otras relaciones de amistad que, sin ser tan fuertes como para ser considerada un grupo, sí pueden ser notables.

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