Presento a continuación mi proyecto final de MOOC a partir del análisis que hice en el módulo anterior, basado en la propuesta "Aislamiento en el grupo de clase".
Caso sobre el que se presenta la propuesta
A modo de resumen de este caso, se trata de un grupo de alumnos de 12 años en el que hay cuatro grupos claramente diferenciados de distinto tamaño, pero lo que más destaca es que hay tres alumnos aislados, al no tener ninguna relación de amistad con el resto del grupo y, lo que es peor, recibiendo uno de ellos un rechazo por casi la mitad de la clase. En general, el ambiente del grupo es bueno, pero hay que incidir en la situación de aislamiento que presentan estos tres alumnos.
Como se indicaba en la publicación correspondiente, el principal objetivo es conseguir que esos tres alumnos aislados se integren mejor en el grupo de clase. Para ello, ya en esa publicación se proponían distintas medidas educativas que se pueden aplicar a distintos niveles, si bien en esta propuesta propongo abordar el uso de metodologías activas en el aula que faciliten una interacción de esos alumnos con otros compañeros de clase.
Características del centro
En el supuesto que estoy utilizando para esta propuesta no se muestra mucha información sobre el centro en el que se desarrolla. Por este motivo, voy a suponer que las características del centro en el que desarrollar esta propuesta son las más habituales en los centros en los que he trabajado hasta ahora.
Se trata de un instituto de un barrio de la periferia de Madrid, compuesto por alumnos de familias de clase media-alta. El centro tiene una gran aceptación dentro de su entorno, garantizando a su vez una fuerte implicación de las familias en el desarrollo de las actividades del centro así como en la educación de sus hijos.
El ambiente de convivencia es bueno, sobre todo, por que se han desarrollado distintos programas par la mejora de la convivencia durante varios cursos y, aunque estos alumnos son de primero de ESO, el resto de alumnos del centro así como el profesorado trabaja en un ambiente en el que se tiene especial sensibilidad hacia el fomento de un clima de convivencia apropiado.
En general, los conflictos de convivencia que se producen en el día a día son los habituales entre el alumnado de estas características. Hay que trabajar con ellos el uso responsable de las nuevas tecnologías, pues son alumnos que en un alto porcentaje tienen teléfono móvil y presencia en diferentes redes sociales.
El centro desarrolla un Plan de mediación en el que alumnos seleccionados por sus especiales características intervienen en los pequeños conflictos del día a día. Además, se desarrollan distintas actividades, como por ejemplo las charlas del Plan Director de la Policía Nacional o bien una seman ade la convivencia.
Uso de metodologías activas para superar el aislamiento de los alumnos
Para intentar ayudar a estos tres alumnos aislados a integrarse en su grupo de referencia se pueden aplicar distintas medidas a diferentes niveles de organización, como puede ser:
- La participación de estos alumnos en el proyecto de recreo, donde participen en distintos juegos con alumnos de su mismo curso.
- Revisar la colocación de los alumnos en el aula. Como se indicaba en la publicación anterior, hay que distribuir a los alumnos de tal forma que se fuerce a los alumnos a relacionarse más allá de los grupos que hay creados. Repartir a su vez a los tres alumnos aislados junto a alumnos prosociales de cada uno de estos grupos ayudará a que puedan verse integrados más adelante en alguno de esos grupos de alumnos del aula.
- Los profesores deberán utilizar la observación directa en el aula para evitar posibles escenas de rechazo o violencia hacia estos alumnos y de esta forma atajar cuanto antes la posible consolidación de un caso de acoso, especialmente hacia el alumno que recibe más rechazos.
Además de las medidas anteriores, la principal medida de intervención en este grupo es el uso de metodologías activas por las cuales los alumnos tengan que interactuar para la solución de problemas o la elaboración de proyectos.
Propongo el desarrollo de actividades en pequeño grupo. Los alumnos pertenecientes a cada uno de estos grupos deben ser seleccionados cuidadosamente a partir de la sociometría que se obtiene gracias a SociEscuela. En un principio, creo que sería buena medida componer esos grupos de tres-cuatro alumnos seleccionando alumnos de cada uno de los cuatro grupos consolidados. A su vez, los tres alumnos aislados deben ser repartidos en grupos en los que colocar a los alumnos prosociales.
Habrá que tener especial consideración con el alumno que recibe el rechazo de casi la mitad del grupo. Este alumno debe formar parte de un grupo en el que se encuentren los alumnos más prosociales y a su vez no haya ninguno de los alumnos que ha mostrado rechazo hacia él.
Otras medidas organizativas a considerar
En el caso que nos ocupa, es imprescindible considerar otras medidas de carácter organizativo. Además de ser cuidadosos en la colocación de los alumnos en el aula, como ya se ha comentado anteriormente, parece necesario informar a los profesores que intervienen en el grupo así como a los profesores de guardia de la situación de aislamiento que se ha detectado en el grupo para que estén alerta para evitar diferentes situaciones de riesgo.
Además, los alumnos mediadores del curso o el mediador del grupo debe ser formado para que, sin que tenga una especial dedicación en la vigilancia de los alumnos aislados, sí esté atento a diferentes situaciones de riesgo que se puedan producir.
Para el siguiente curso, será necesario rehacer la distribución de alumnos entre los distintos grupos de tal forma que esos tres alumnos coincidan con otros alumnos con los que tengan alguna relación y, además, el alumno que recibe mayor rechazo esté separado de esos alumnos que le tienen tan mala consideración.
Organización de la intervención dentro de las medidas del Plan de Convivencia
La intervención que se propone debe ser desarrollada por diferentes agentes que intervienen en el ámbito del grupo de alumnos sobre el que estamos trabajando. Voy a detallar a continuación los distintos agentes que intervienen y cuáles son sus responsabilidades:
- Alumnos prosociales del grupo: son alumnos que proporcionarán ayuda entre iguales a los tres alumnos aislados. Es especialmente delicado escoger qué alumnos van a desempeñar esta tarea, pues uno de los tres alumnos recibe rechazo por parte de la mitad del grupo. Como se indicaba en una publicación anterior, hay alumnos prosociales en cada subgrupo diferenciado, lo que facilitará por un lado que no haya un ambiente de competición entre ellos y por otro que aumenten las posibilidades de integración de los alumnos aislados en alguno de los grupos de referencia detectados.
- Profesor-tutor del grupo: es el principal responsable y guía de la convivencia con su grupo de alumnos, al tener incluso una sesión semanal de tutoría en la que poder desarrollar actividades para la mejora de la convivencia. Será necesario que el tutor se implique en la mejora de la situación que se ha detectado en su clase, llevando a cabo en la sesión de tutoría distintas actividades encaminadas al desarrollo de habilidades sociales y a la cohesión de su grupo, no sólo por los alumnos aislados, sino también porque los cuatro grupos detectados aprendan a relacionarse entre ellos.Además, el tutor del grupo debe asesorar al resto de profesores en la formación de pequeños grupos de trabajo para el desarrollo de la metodología activa de aprendizaje basado en proyectos. Como se ha indicado anteriormente, esta formación de grupos es fundamental para conseguir el propósito de mejora de la convivencia del grupo.
- Profesores del grupo: puesto que la principal medida propuesta es el uso de una metodología activa que implique que los alumnos se tengan que relacionar, los profesores son el principal agente en el desarrollo de este plan de intervención. Deben tener buena disposición hacia el uso de metodologías activas, contar con la suficiente motivación y formación y, adicionalmente, estar informado de la situación detectada en el grupo. Por parte del tutor reciben información de cómo se relacionan los alumnos y qué grupos de trabajo formar. Deben coordinarse entre ellos en el intercambio de información y también con el tutor, posiblemente mediante reuniones quincenales y algún mecanismo ágil de intercambio de información, como el correo electrónico.
- Profesores de guardia: deben conocer la situación de aislamiento detectada en el grupo y estar atentos de posibles situaciones de riesgo de los alumnos afectados por el aislamiento y el rechazo.
- Orientador: como principal figura de la orientación de los alumnos, debe estar informado de la situación y su desarrollo. Posiblemente sea beneficioso que quincenalmente reciba de forma individual a los tres alumnos que están aislados para conocer su situación y evolución, así como a algunos alumnos prosociales para encaminarlos hacia la consideración de la situación de sus compañeros aislados y fomentar que ayuden a integrarlos en alguno de los grupos de clase.
- Equipo directivo: especialmente el jefe de estudios, debe ser la principal guía de la coordinación entre los agentes anteriores para mejorar la situación de aislamiento del grupo. Debe favorecer y fomentar la comunicación entre los distintos agentes y repartir tareas y responsabilidades, tomando las decisiones y proponiendo las medidas a tomar si el resultado no es el esperado.
La relación de esta intervención con el Plan de Convivencia del centro es directa, al aprovechar las funciones más habituales de cada uno de los agentes definidos en este plan. Es decir, se asigna a los alumnos ayudantes, a los profesores, al tutor, al orientador y al equipo directivo no sólo las funciones que se espera que desempeñen, sino también las que con carácter general desempeñan en el día a día, presentando por tanto una especialización y costumbre muy positiva para el desarrollo y buen resultado de este plan de intervención.
Seguimiento y evaluación de la intervención
Para finalizar, es necesario considerar el seguimiento de la intervención que se está realizando. Para esto, se deberán celebrar reuniones, quizás con carácter quincenal, entre los profesores que intervienen en el grupo para así intercambiar información.
También el tutor debe estar en contacto frecuente con los alumnos prosociales destinados a fomentar la integración de los alumnos aislados, para intercambiar impresiones e información sobre lo que sus compañeros están viviendo.
Para evaluar si el desarrollo de la intervención es positivo, se propone realizar de nuevo una sociometría a través de SociEscuela semanas más tarde. En esta nueva sociometría hay que prestar especial atención a si los alumnos están menos aislados así como si el alumno que mostraba tanto rechazo está recibiendo un rechazo menor y, ocasionalmente, recibe alguna relación de amistad.
Gracias por leer hasta el final.